¿Cómo se diagnostica el TDAH?

Loading...

Claves del diagnóstico de TDAH

Es imprescincible que el diagnóstico de TDAH se realice por un psiquiatra infantojuvenil, neuropediatra o pediatra de atención primaria, con formación y experiencia en este campo.
El diagnóstico se realiza basándose en los criterios del DSM-5 o de la CIE-10, pero por lo general se emplean los criterios del DSM-5.
Los informes psicopedagógicos aportados, bien de consultas externas o del centro escolar, así como las encuestas a padres y pacientes servirán de ayuda, pero no pueden servir como única prueba para el diagnóstico .

El proceso diagnóstico debe llevar el tiempo suficiente para conocer al niño y a su familia, así como descartar otras patologías que pueden coexistir con el problema de inatención e hiperactividad, a este segundo paso es lo que los médicos conocemos como diagnóstico diferencial. Es importante tener en cuenta que los síntomas del TDAH no son exclusivos del TDAH.

El diagnóstico del TDAH no es un diagnóstico categórico ni estático, sino que se trata de un diagnóstico dimensional, que se puede modificar en el tiempo, a medida que crece el niño y que cambian sus circunstancias sociales y familiares; por ello se requiere de un seguimiento exhaustivo a lo largo de sus etapas de desarrollo.
Es recomendable realizar entrevistas clínicas, así como control de peso, talla, frecuencia cardiaca y tensión arterial a los 15 días del diagnóstico, y después realizar controles mensuales hasta estar bien establecido el diagnóstico y tratamiento y posteriormente, revisiones con una periodicidad de cada 3 meses.

Loading...

El proceso: Cómo se diagnostica el TDAH

Para resumir de forma escueta los pasos anteriores podemos concluir que el diagnóstico debe basarse en las siguientes pruebas:

Historia clínica psiquiátrica y del desarrollo completa. Pueden emplearse modelos de historia pediátrica consensuados previamente por el equipo de especialistas (neuropediatría o equipo de salud mental), o una historia clínica individual.

Evaluación clínica y psicosocial completa. Deben analizarse la conducta y comportamiento del niño en los diferentes ámbitos de su vida: familia, amigos, colegio etc. No debemos olvidar una historia detallada sobre si existen o no antecedentes psicopatológicos en los padres, y preguntar siempre como eran ambos progenitores de niños, ya que es frecuente que uno o ambos tuvieran conductas similares a las que presenta su hijo.

Evaluación psicológica La evaluación psíquica del niño debe incluir test psicológicos (dibujo del niño, dibujo de la familia, dibujo libre etc) así como otras pruebas neuropsicológicas que veamos adecuadas (por ejemplo si el niño parece triste y llora con facilidad en la consulta no podemos olvidarnos de pasar una escala de ansiedad/ depresión validada para la edad)

Para completar la evaluación pueden ser útil las diferentes escalas de observadores (SNAP IV, Conners, Vanderbilt) en sus diferentes versiones para padres y profesores

No hay que olvidar que la valoración neuropsicológica no sustituye nunca a la evaluación clínica, sino que sirve de apoyo a ésta. Las alteraciones psicológicas no son específicas de niños con problemas de atención o hiperactividad, sino que pueden indicarnos otras patologías. Antes de tomar la decisión de tratar hay que emplear el tiempo necesario en excluir otras enfermedades psiquiátricas que pueden tener síntomas similares (lo que en medicina conocemos como hacer un buen diagnóstico diferencial).

Loading...

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *